“Desatar las voces, desoñar los sueños : la revelación de la realidad, revelación de la identidad, exige el corage de la contradicción. La cabeza de Eleggua lleva la muerte en la nuca y la vida en la cara. De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas están nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón. En los extravíos, nos esperan los hallazgos. Porque es preciso perderse para poder encontrarse, y al fin de cuentas somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. En la contradicción está la única prueba de la libertad, y bien podríamos agregar que en la contradicción está la única prueba de la vida, de la vida viva. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre cambiante síntesis de los conflictos y desafíos de cada día, y hoy no es, nunca es, otro nombre de ayer.”
( Eduardo Galeano)

“ En lugar de relatar toda su vida a todo lo largo de esta - de pensar y, por lo tanto, ser únicamente por intermedio de las palabras - se toma al fin tiempo de escuchar los mensajes sutiles y variados de su cuerpo. Descubre que su cuerpo es él, y que va más lejos, que es más rico y profundo que las palabras. Descubre que puede detener ese monólogo continuo que constituye su pensamiento y obtener la prueba de su existencia a través de las sensaciones”.
(Therese Bertherat)