viernes, agosto 25, 2006









- "¿Que más quieres, Josefa? - le preguntó Diego al escuchar la música que corría bajo el agua_, piensa que hay cientos, miles, millones de seres humanos que jamás atisbarán el milagro en que está viviendo Emilia.
- Apenas tiene diecisiete años - le recordó Josefa.
- Mejor. Más tiempo tendrá para disfrutarlo - le recordó Josefa.
- A saltos - lamentó Josefa.
- Porque lo único durable es el tedio. Eso si que permanece. Pero el amor - dijo Diego haciendo girar los anteojos que tenía tomados de una pata - Es a saltos. Tú lo sabes.
- Si que lo sé - le contestó Josefa cabizbaja - Hoy, por ejemplo, no te he querido para nada."

"- Con que no estés envidiosa - le dijo Diego sabiendo dónde picaba.
- ¿Vas a dejarme por un amor adolescente? - le preguntó Josefa.
- No de momento - le dijo Diego.
- Entonces de momento no estoy envidiosa.
Diego sonrió.
- No te pongas presumido. Bastante tengo yo con que seas liberal, como para que te eches encima otra vanidad.
- ¿Que vanidad hay en ser liberal? - preguntó Diego.
- La vanidad de los que creen que lo saben todo."

" - Tia Josefa - dijo Daniel acercándose para acariciarle la mejlla-, ya sé que no soy lo mejor que le pudo pasar a Emilia, pero tampoco soy lo peor. Haz la cuenta: no soy borracho, no soy jugador, no soy mujeriego, no soy profirista, no tengo gonorrea. Sé tocar el piano, la flauta, el violín y la chirimí. Sé historia, sé inglés, soy buen lector, no creo en la supuesta inferioridad natural de las mujeres, y tengo veneración por ésta."

( de 'Mal de amores', A. Mastretta)

jueves, agosto 24, 2006










El peso y la levedad
( si, de 'La insoportable levedad del ser' y el viejo M.Kundera)

"¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la levedad?
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la imágen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
Por el contrario, la ausencia absoluta de carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como insignificantes.
Entonces, ¿que hemos de elegir? ¿El peso o la levedad?"

sábado, agosto 19, 2006








“- Mañana llegan de México unos enviados de Madero a intentar que Serdán abandone su idea de la rebelión armada y se limite a combatir con la ley.
- No creo que logren nada- Dijo Diego- ¿quién convence a ese montón de pasiones? Quiere ser héroe, y eso es muy peligroso. Los héroes no traen con ellos sino dictaduras. Hay que ver en qué se ha convertido ese gran héroe de la república que fue el general Díaz. ¿Me crees si te digo que tengo miedo? Una cosa es querer vivir en una sociedad digna de llamarse así, buscar justicia para otros como un modo de encontrarse con la propia justicia, y otra meterse en una guerra.
- Aseguran que será una guerra corta- dijo Milagros.
- No hay guerras cortas. Empezar una guerra es como rasgar una almohada de plumas.”

(“Mal de Amores”, A. Mastretta)

jueves, agosto 17, 2006









Contigo
(o 'loas' a quien fui a hace 10 años...)
(J.Sabina/A.Gª de Diego/ P. Varona)

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado con ganas de llorar.

Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta, brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacho de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.








Que nos salva
(México D.F., 1995. Gaby)

Nos salva
la poesía
el amor fraterno
el amor
por el amor.
Nos salva,
el deseo de hacer cosas.
Nos salva,
una noche de cuerpos amándose
de placer.
Nos salva
el calor de los amigos.
A mi,
me salva tu mirada.

Nos salva,
la fragilidad de un bebé,
la ternura de un chico.
Nos salvan los colores,
de Nieto y Tamayo,
los colores despiertos
de Miró.
Nos salva,
el vuelo de las mariposas
el rugido del mar,
los rayos de sol.
A mi,
me salvan tus besos.

Nos salvan,
las miradas claras
transparentes,
de tristeza o emoción.
Nos salvan,
las cascadas de agua,
la música eterna,
las lluvias sin fin.
Nos salvan,
Tania y Lola,
acaban de nacer.
Nos salvan,
las sonrisas,
los perdones,
las manos que acarician.

Nos salvan de
tanta inmensa estupidez,
tanta locura,
tanta violencia.
Nos salvan de,
las enfermedades,
el smog,
el sida,
la pobreza infinita,
la crueldad,
la guerra del dinero.

Nos salvan,
de la falta
de fe
de ganas
de lentitud.
A mi,
me salva tu lugar.

miércoles, agosto 16, 2006






Cartas del obsedido
III
('Cierta curiosidad por las tetas', 1989, R. Sietecase)

‘Niego tu voz tu cuerpo tu lenguaje
te niego sobre la negación de mis propios despojos
como ese viejo soberbio equivocado
que rechaza los brazos
no voy a renunciar al sabor extenuante de tu boca
ni a la fugacidad de tu mano cegadora
no dejaré que empujes mi espalda hacia el olvido
me quedaré a morir junto a tu orilla
en el naufragio circular de tu cintura
te niego en la afirmación honesta
y temerosa de mi sangre
y como Pedro espero alborozado
el lentísimo cantar del tercer gallo
te niego
no existe nombre que pueda arrancarme de tus ojos’.

domingo, agosto 13, 2006



Para María

viernes, agosto 11, 2006






“ Todo giraba en torno al tema del destino. Lo que nosotros llamamos nuestro destino es en realidad nuestro carácter, y ese carácter puede ser cambiado. El conocimiento de que nosotros mismos somos responsables de nuestras acciones y actitudes no tiene por qué ser descorazonador, porque significa también que somos capaces de cambiar ese destino. No estamos atados al pasado que ha conformado nuestros sentimientos, no somos esclavos de nuestra raza, de nuestra herencia, de nuestros antecedentes. Podemos cambiarlo todo si tenemos el valor suficiente para ver como nos hemos formado. Podemos cambiar las reacciones químicas, siempre que no nos arredre disecar sus elementos.”
(Anaïs Nin)








Ternura
Eu te peço perdao por te amar de repente
Embora o meu amor seja uma velha cancao nos teus ouvidos.
Das horas que passei à sombra dos teus gestos
Bebendo em tua boca o perfume dos sorrisos
Das noites que vivi acalentado
Pela graça indizível dos teus passos eternamente fugindo
Trago a doçura dos que aceitan melancólicamente.
E posso te dizer que o grande afeto que te deixo
Nao traz o exaspero das lágrimas nem a fascinaçáo das promessas
Nem as misteriosas palabras dos véus da alma...
É um sossego, uma unçao, um trasbordamento de carícias
E só te pede que te repouses quieta, muito quieta
E deixes que as maos cálidas da noite encontrem sem fatalidade
O olhar extático da aurora.

( Vinicius de Moraes)










Breve adiós
( ‘Cierta curiosidad por las tetas’, 1989, R. Sietecase)

Dulce amor
antes del alba
quién pudiera
reconocer tu piel
bajo la luna
y así
abrigarte
los ojos
de su brillo
para salvar
la luz
cuando el olvido
llegue.
Amsterdam
Holanda - Junio 2006

viernes, agosto 04, 2006










caes de tu cuerpo a tu sombra no allá sino en mis ojos
en un caer inmóvil de cascada
cielo y suelo se juntan
caes de tu sombra a tu nombre intocable horizonte
te precipitas en tus semejanzas
yo soy tu lejanía
caes de tu nombre a tu cuerpo el más allá de la mirada
en un presente que no acaba
las imaginaciones de la arena
caes en tu comienzo las disipadas fábulas del viento
derramada en mi cuerpo
yo soy la estela de tus erosiones
tú te repartes como el lenguaje espacio dios descuartizado
tú me repartes en tus partes altar el pensamiento y el cuchillo
vientre teatro de la sangre
eje de los solsticios
yedra arbórea lengua tizón de frescura
el firmamento es macho y hembra
temblor de tierra de tu grupa
testigos los testículos solares
lluvia de tus talones en mi espalda
falo el pensar y vulva la palabra
ojo jaguar en espesura de pestañas espacio es cuerpo signo pensamiento
la hendidura encarnada en la maleza siempre dos sílabas enamoradas
los labios negros de la profetisa A d i v i n a n z a
entera en cada parte te repartes las espirales transfiguraciones
tu cuerpo son los cuerpos del instante
es cuerpo el tiempo el mundo
visto tocado desvanecido pensamiento sin cuerpo el cuerpo imaginario


contemplada por mis oídos Horizonte de música perdida
olida por mis ojos
Puente colgante del color del aroma
acariciada por mi olfato
Olor desnudez en las manos del aire
oída por mi lengua Cántico de los sabores
comida por mi tacto
Festín de niebla

habitar tu nombre Despoblar tu cuerpo
caer en tu grito contigo Casa del viento

La irrealidad de lo mirado
Da realidad a lo mirado

(del 'Libro Blanco' de Octavio Paz)
Familia y sociedad
Quino







"....y E. había aprendido temprano que a D., como a cualquier hombre, había que oirle una larga lista de obsesiones inmediatas, si uno quería que digera lo escencial."
('Mal de amores', A. Mastretta)

jueves, agosto 03, 2006

Bolzano
Italia - 2005



























Soneto da fidelidade

De tudo, ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do mayor encanto
Dele se encante mais meu pensamento.

Quero vivê-lo em cada vao momento
E sem louvor hei de espaldar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contetamento.

E assim, quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angustia de quem vive
Quem sabe a solidao, fim de quem ama

Eu possa dizer do amor (que tive):
Que nao seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure.

(Vinicius de Moraes)

miércoles, agosto 02, 2006

Maquillada
Centro histórico - México D.F., 1993.
Es el mismo edificio: la mitad derecha reciclada, la mitad izquierda 'original'.

Concetración (Quino)




Asti
(Italia - 2005)








abril 1995, Buenos Aires
Gaby


Aires tristes

Nos amamos
en silencio
con tristeza
casi apurados.
Todo
el cuarto, la ciudad, la lluvia
apestaba a nostalgia.
¿Hay amores imposibles
o simplemente hay amores ?
Me murmurabas poemas
entre mis tetas
en la nuca
por detrás de la clavícula.

Nos amamos
en silencio
sin pasión ni paciencia
envueltos en angustia.
De pronto,
te fuiste con el sueño
la curva de tu espalda
salía de las sábanas
adoro esa curva
esa espalda
tu desnudez,
adoro tu espalda desnuda.

martes, agosto 01, 2006

Democracia

El Sol









“La poesía es la descripción de un estado intangible”.
(Anais Nin )








‘O mundo é grande e cabe
nesta janela sobre o mar
O mar é grande e cabe
Na cama e no colchao de amar,
O amor é grande e cabe
No breve espaço de beijar’

( de ‘Amar se aprende amando’, Carlos Drummond de Andrade)
Escalera al cielo
Teotihuacán, la ciudad de los dioses, México - 1993