Primera parte de un libro de cuentos cortos. En estas diez historias breves hay un payaso depresivo, dos jóvenes amantes previsores, una lagartija prodigiosa, una niña australiana que viaja hacia el filicidio, un portugués con problemas gástricos y morales, un gordito que calca mapas por placer, tres parejas de heterosexuales aburridos, un perro descaderado y roto, un pelirrojo vengativo y una almacenera desilusionada. Cada uno de estos cuentos (y los que vendrán) caben en ciento cincuenta palabras.
2 • Los dos tendrían que morirse tarde o temprano. Primero uno y después el otro, o a la vez (por ejemplo en un accidente de avión). Los dos tenían un pasado que contarse y que comprender sin imágenes, sólo a través de palabras y de sobreentendidos. Ambos deberían construir un futuro ingobernable. Y presentarse a sus mundos. Y quedar con amigos a cenar. Y hablarse por teléfono desde el trabajo, para combinar en qué esquina, a qué hora, y qué película. Uno de los dos se cansaría primero, uno de los dos mentiría primero, uno de los dos caería en la tentación antes que el otro. Alguien sería el primero en levantar la voz. Alguno se enojaría por primera vez y alguien, antes o después, encontraría más defectos que virtudes en su pareja. Fue por esto, y no por incompatibilidad de caracteres, que no se llamaron después del fin de semana.
19 • Cuando una tarotista y un vidente se enamoran, los planetas no saben para dónde orbitar. La luna se tara, el café no produce borra, los pájaros premonitorios se esconden en los nidos, las bolas de cristal tienen estática y las lechuzas prefieren mirar para otro lado. Los amantes buscan en vano señales sobre el futuro, pero los naipes de la tarotista se van al mazo y los artilugios del vidente se descomponen. Ella se pregunta: ¿me engañará algún día? Nadie le responde. Él quiere saber: ¿tendremos hijos? El porvenir no contesta. El amor viaja en una frecuencia distinta a la del presagio, el deseo es un ahora. Un ahora o nunca. Cuando una tarotista y un vidente se enamoran, quedan anclados del presente. Viven juntos. Tienen hijos. Una tarde uno de los dos se cansa del amor y recupera las facultades. Lo primero que ve es al otro, llorando mañana.
miércoles, septiembre 10, 2008
Recuerdos de Infancia El Zoológico
domingo, septiembre 07, 2008
'Home is where the heart is'
(autor desconocido)
Poema (Pablo Neruda)
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego: te amo como se aman ciertas cosas oscuras, secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva dentro de si, escondida, la luz de aquellas flores, y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuando, ni de donde, te amo directamente sin problemas ni orgullo: así te amo porque no sé amar de otra manera,
sino así de este modo en que no soy ni eres, tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mia, tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
¿ayudan las palabras de los poetas a los propios poetas? ¿ayuda al camino de los poetas el desamparo de su propia anécdota? ¿ayuda mi presencia en tu destino a mi propio destino? ¿mi compañía en tanta pasión desgraciada se convierte en compañía de mi nebulosa pasión?
miércoles, agosto 20, 2008
Tangos
'Naranjo en flor' Letra de Homero Aldo Expósito (1944) Música de Virgilio Hugo Expósito (1944)
Era más blanda que el agua,
que el agua blanda. Era más fresca que el río, naranjo en flor. Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó.
Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y, al fin, andar sin pensamientos. Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon con el viento. Después, ¿qué importa del después? Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado. ¡Eterna y vieja juventud, que me ha dejado acobardado como un pájaro sin luz!
¿Qué le habrán hecho mis manos? ¿Qué le habrán hecho para dejarme en el pecho tanto dolor? Dolor de vieja arboleda, canción de esquina con un pedazo de vida, naranjo en flor.
domingo, agosto 17, 2008
'Lo que eres me grita tan fuerte, que no puedo escuchar lo que me dices'
(autor desconocido)
domingo, agosto 03, 2008
Estracto de '13'
(Interrupciones II, Juan Gelman)
recuerdo vagamente lo que iba a decir/
lo que me llevó a abrir este papel en la noche/
bajo la luz de venus/ la luz
de la luna/ los astros parpadeando
como en un tango de gardel/
o en el cielo como una olvidación/
entre la oscuridad y la palabra pasan siglos/
pasa la reina de baal vestida de caballo/
Estracto de 'vamos'
(Interrupciones II, Juan Gelman)
lustrale los botines a tu pasión/dice/
el derecho parece hundido en el infierno/
el izquierdo está lleno del barro del vivir/
lustrate los botines/ lustrate el alma/ dice/
Canción de la verdad sencilla (Julia de Burgos, poeta portorriqueña)
No es él el que me lleva… Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma Que se ha ido a cantar entre sus rimas. Es la inquietud de viaje de mi espíritu Que ha encontrado en su rumbo eterna vía.
Él y yo somos uno. Uno mismo y por siempre entre las cimas; manantial abrazando lluvia y tierra; fundidos en un soplo ola y brisa; blanca mano enlazando piedra y oro; hora cósmica uniendo noche y día.
Él y yo somos uno. Uno mismo y por siempre en las heridas, Uno mismo y por siempre en la conciencia. Uno mismo y por siempre en la alegría.
Yo saldré de su pecho a ciertas horas, cuando él duerma el dolor en sus pupilas, en cada eco bebiéndome lo eterno, y en cada alba cargando una sonrisa.
Y seré claridad para sus manos cuando se vuelquen a trepar los días, en la lucha sagrada del instinto por salvarse de ráfagas suicidas.
Si extraviado de senda, por los locos enjaulados del mundo, fuese un día, una luz disparada por mi espíritu le anunciará el retorno hasta mi vida.
No es él el que me lleva… Es su vida que corre por la mía.
Perder los corpiños el tiempo el sueño. Perder los calzones los zoquetes los zapatos de tacón.
Olvidar la luna el rio los amigos. Olvidar el orgullo el sentido común. Olvidar el llanto y tener ganas de llorar.
Perder los contornos lanzarse al abismo de tus brazos de tu piel a tus manos incansables.
Fundidos a los ojos de la luna desparramados en la humedad interminable.
Fundir gemidos en la clara luna de la noche.
En tu ojos el tiempo se detiene, las mareas se aquietan, tu mirada tus besos son como un hechizo que brilla de luz.
domingo, julio 06, 2008
La espera (Baires, agosto 99 Gaby)
No me había sorprendido que le gustara leer, ni que aspirara a escritor. Leía desde que tenía 12 años. Leímos juntos a Ray Bradbury, y devoramos uno a uno todos los títulos de la colección de ciencia-ficción de “Minotauro”. Leíamos a veces a dúo, del mismo ejemplar, en los viajes en subte de la línea “D”, que nos llevaba de Palermo a Catedral. Me sorprendió, si, que le gustara la poesía. Y me gustó su gusto, tal vez simplemente porque coincidía con el mío.
Tampoco me sorprendió que intentara mentir y no pudiera. Nunca había podido, pero siempre lo intentaba. Era uno de los pocos alumnos que trataba de “versear” en latín. Se podía parlotear a un profesor de historia o de geografía, pero no se podía “inventar” una declinación que no se sabía. El igual insistía, bajo la mirada exasperada de alguna profesora.
Era de esos tipos que dicen lo que piensan, casi sin darse cuenta. Ni cortesía, ni diplomacia, ni cinismo. Eso me gustaba. Es claro con quien se está, cuando se está con gente así; aunque en él no era una vocación de honestidad, sino su naturaleza. Mantenía esa mezcla de confusión y lucidez, que lo caracterizaba cuando adolescentes, y ahora más que entonces, me provocaba ternura e interés. Tenía una forma lenta y distraída, con la que se transportaba por la vida con total naturalidad y había mantenido férreamente su devastadora torpeza. En verdad, al encontrarlo después de 20 años, tuve que retrotraer mi memoria a tiempos remotos, y rescatar recuerdos que tenía por completo olvidados.
Con tan sólo un rato de charla, pude componer su momento: soltero después de muchos de años de estar en pareja, un amor en el camino que le había servido de detonador para romper estructuras, un choque, un viaje, algunos meses de vivir con lo puesto y un bolso. Sólo podía haber en él una sensación de libertad que lo sobrepasaba y ese delicioso y duro momento de redescubrirse, que produce pavor y entusiasmo.
Para su suerte, no parecía tener oficio de mujeriego. Aunque de ello, me fui enterando más tarde. Su falta de oficio, entorpecía nuestros posibles encuentros, y si bien era frustrante, en cierto modo, me alegraba. Cuando la voracidad supera la emoción en los hombres, se pierden de lo mejor y es como si parte de ellos se congelara, se cosificara.
Me asombro vernos juntos en aquella foto de colegio secundario. Colegio Nacional de Buenos Aires. Recordaba esos primeros años de mi adolescencia como buenos, intensos. Había perdido contacto con todos los chicos de ese grupo. De algunos sólo recordaba sus sobrenombres, pero nitidamente sus gestos, sus sonrisas, y la imagen de como eran, enfundados en sus trajes de colegio. Él, era un flaco desgarbado, irónico, con ojos medio desorbitados, que en aquellos años sólo centraba su mirada en las tetas y las piernas de las chicas, y en los libros, que siempre lo acompañaban. Y en un punto, seguía siendo un personaje parecido al que había sido, sólo que había canalizado esas características de manera tal, que resultaba un hombre interesante: un flaco desgarbado, irónico, apasionado por las tetas y las piernas de las chicas. Sólo que ahora, no las miraba con añoranza, sino que había aprendido el arte de tocarlas.
Me resultaba impresionante que los que aparecían en la foto fuésemos nosotros, que esa tarde tomábamos Martinis, sin uniformes escolares, y que tantas cosas hubieran pasado en ese largo intervalo.
Me sorprendió que me gustara charlar con él, hacer el amor, dormir con él y hasta tomar el desayuno. Preparaba ricas tostadas. Su compañía resultaba tan amena y nuestras pieles tan compatibles, que intuí que podía pasar semanas junto a él, sin aburrirme ni empalagarme. Pensé que teníamos muchos temas por conversar, una vida por contarnos y kilómetros de piel por recorrer.
Me impresionó su frase sobre el pijama, fugaz como una instantánea. Yo había sentido lo mismo en ese momento, sólo que él le había puesto palabras. La sensación de que así quería pasármela. Y como si él siempre hubiera estado ahí. Y yo también. Había una enredadera verde, un cielo gris, una llovizna incierta. Era una porteña mañana de domingo. Percibí cierta ansiedad de destiempo en su cara. O tal vez de sorpresa. Tal vez la misma que yo tenía ante su deseo, que aparecía como intacto, preservado durante veinte años esperando ese encuentro.
Imaginé que a esos encuentros, podrían haber seguido muchas charlas, y risas, y pieles y Martinis. Su abrazo me entibiaba el alma de tal forma, que hubiera querido permanecer en él durante miles de horas. En su lugar, apareció un vacío repleto de silencio, donde sólo flotaban mi pelo en su espalda, y las marcas de su abrazo, en la mía.
sábado, julio 05, 2008
La casa de Frida (méx. D.F., enero 2007)
Espejismos macizos (Gaby, junio 12, 1997)
me dolés me dolés y al mismo tiempo me das vida. Me encontrás en la infancia la adolescencia en un banco del colegio fumando marihuana me encontrás en un burdel en un campo de girasoles a la vera de un río en las ramblas catalanas.
me dolés me dolés de ternura de pasión me duele tu mirada negra tu saxo brillante sobre la oscuridad de un escenario. Me encontrás mirando el mar en una teta en “La Giralda” y en la “Puerto Rico” en un chocolate con churros en un vodka con hielo y limón.
me dolés en la almohada en las margaritas en el aeropuerto de Chicago en los días que se escapan como sombras en los tangos inútiles sin destinario fijo. Me encontrás en las rutas sin destino en las noches cerradas de negrura en las risas peregrinas en un llanto nocturno en los cortinados de terciopelo y las cortinas de lino.
me dolés en el pecho en los caminos cerrados en ese espacio etéreo de visiones difusas futuras, desintegradas.
Me encontrás
en la fe ¿fe en qué? en el devenir. Me encontras cada día que busques mi alma que está adentro tuyo. Cada día que rías lo veré. Cuando corra brisa por la playa cuando vuelvas a olvidar en alguna cama ajena. Estoy aquí a la vuelta de la esquina de tu alma al costado derecho de tu cuerpo respirándote.
'el corazón tiene sus razones que la razón no puede comprender'
' Does anybody here remember Vera Lyn Remember how she said that We would meet again Some sunny day' (Vera - Pink Floyd)
'Los lugares extraños nos llenan de claridad' (Kafka)
'Lo que eres me grita tan fuerte, que no puedo escuchar lo que me dices' (autor desconocido)
"Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando, también nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos nos encontrará. Es algo que lleva mucho tiempo esperándonos. En cuanto llegue, no te muevas. Descansa. Ya verás lo que ocurre a continuación." (Clarissa Pinkola)
El diccionario dice (parte 1) Sed, f.: Gana, deseo, necesidad de beber. Deseo ardiente de algo. /Deseo, m.: Acción y efecto de desear. Movimiento de la voluntad que apetece algo. Afán, ansia, ambición, apetito, gana. /Desear: aspirar con vehemencia al conocimiento, posesión, o disfrute de una cosa. Anhelar que acontezca o deje de acontecer un suceso. /Posesión: acto de poseer o tener una cosa, con el ánimo de conservarla. /Posible, adj.: que puede ser o existir, que puede suceder o hacerse. /Profundo, - a, adj.: que tiene el fondo muy distante de la boca o borde. Muy cavado u hondo. Extendido a lo largo, que tiene gran fondo. Que penetra mucho. Intenso o muy vivo y eficaz. Difícil de comprender. /Profetizar: Predecir lo futuro, en virtud del don de profecía. Conjeturar, juzgar del fin o éxito de una cosa por indicios. /Imaginar: representar idealmente una cosa, crearla en la imaginación. Presumir, conjeturar, sospechar. /Intuir: percibir clara, intima e instantáneamente una idea o verdad, tal como si se tuviera a la vista. /Abolir: anular o dejar sin fuerza ni vigor un precepto o costumbre. /Aborrecer: tener aversión a una persona o cosa. /Abrumar: oprimir con grave peso. Causar molestia, incomodar. /Absorber: atraer un cuerpo y retener sus moléculas las de otro, liquido o gaseoso. Fig.: cautivar, atraer. /Absurdo, - a: contrario y opuesto a la razón. /Aburrido, da: Fastidioso, pesado, cargante, cansado. /Abusar: usar mal, excesiva, injusta o indebidamente de una cosa. /Acabar: concluir, dar fin a una cosa. Apurar, consumir. Matar. Rematar, terminar. Extinguirse, aniquilarse. /Acaso: suceso imprevisto, casualidad. /Confundir: Mezclar cosas diversas. Perturbar, desordenar una cosa. Fig. Dejar a uno sin saber que hacer o decir. /Confusionismo: confusión y oscuridad en las ideas o en el lenguaje. /Confuso, - sa: revuelto, mezclado. Obscuro, dudoso. Difícil de distinguir. Turbado, temeroso. /Deber: estar obligado a algo por ley divina, natural o humana. Tener obligación de satisfacer una cantidad. Tener por causa, ser consecuencia. /Desafiar: retar, provocar pelea. Competir, contender. /Desolación: destrucción, ruina. Aflicción, angustia grande. /Desolado, - da: muy afligido y falto de consuelo. /Despedir: soltar, arrojar, desprender una cosa. Alejar de si a uno. /Despertar: interrumpir el sueño. Renovar, excitar los recuerdos .Dejar de dormir. /Dualidad: condición de reunir dos caracteres distintos una misma persona o cosa. /Enigma: dicho o expresión de interpretación difícil, por estar artificiosamente encubierto su sentido. Dicho o cosa que no se alcanza a comprender o que es difícil de entender. /Intensidad: grado de energía de un agente natural o mecánico. Fig. Vehemencia en los afectos./ Denso: espeso. Compacto, apretado. Apiñado, unido, cerrado. Fig.: obscuro, confuso.
'En el pais de los ciegos, el tuerto es rey' (dicho popular)
'Lo que estamos buscando es lo que mira' (San Francisco)
'Salvaje es el que salva' (Leonardo Da Vinci)
" No hay peor ayuno que la falta de besos. Los labios se agrietan, el alma se encoge y la muerte encuentra campo orégano para sus soplidos siniestros.” R. Sietecase
'Hay dos maneras de difundir la luz... ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja' (Lin Yutang, 1895-1976, Escritor y filólogo chino)
'Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta' (Sam Keen (1931-?) Escritor, profesor y filósofo americano)
' La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco' (Platón, 427 AC-347 AC Filósofo griego)
‘En un beso, sabrás todo lo que he callado’ (Pablo Neruda -1904-1973/ Poeta chileno)
' E ela era tão livre que escolheu ser sua'
' Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte' (Antonio Machado 1875-1939 Poeta y prosista español)
"Por eso la importancia de los milagros"..."Lo que vale es lo que pasa y desaparece, lo que vale es lo que tratamos de detener siempre en vano, lo que vale es poder decirte esto y extrañarte y saberte caminando, pensando, tomando desiciones"" ¿ Y que son los milagros, sino alteraciones, contra toda probabilidad, de 'lo que existe'? Criaturas frágiles, situaciones totalmente excepcionales, contra lo que todo conspira. ¿Como sobrevive un milagro?" M.Uribe
"E aqueles que foram vistos dançando foram julgados insanos por aqueles que não podiam escutar a música." (Nietzsche)
' Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación'. (Provervio árabe)
'Las representaciones se nos plantean de cuatro maneras: o algo existe y así parece; o, no existiendo tampoco parece que existe; o existe y no lo parece; o no existe y lo parece. En todo caso, para acertar hay que estar muy instruido.' (Epicteto, filosofo griego, 55-135)