
domingo, diciembre 06, 2009


Variedades de Henry Miller
'La vida estaba harta de la trama y los personajes. La vida no está en el piso de arriba: la vida es aqui y ahora en cualquier momento que te dejes llevar. La vida es cuatrocientos cuarenta caballos con un motor de dos cilindros.'
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' Nadie crea sólo y por si mismo. Un artista es un instrumento que registra algo ya existente, algo que pertenece al mundo entero y que, si es un artista, se ve obligado a devolver al mundo. Guardarse las ideas propias para si mismo sería como ser un virtuoso y sentarse en una orquesta con los brazos cruzados ¡Es imposible!
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¿Supones por un momento que un millonario goza de la comida o del vino o de las mujeres como un artista hambriento? Para gozar de algo tienes que prepararte para recibirlo, entraña cierto control, disciplina, castidad, podríamos decir.'
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' Sobre todo supone deseo y el deseo es algo que tienes que alimentar mediante una vida recta...Tu no podrías ser artista de ningún modo, en primer lugar porque te falta la fe. Tu no podrías de ningún modo tener ideas hermosas, porque las matas por adelantado. Niegas lo que hace falta para crear belleza, que es el amor, el propio amor a la vida, el amor en si. Ves el defecto, el gusano en todo. Un artista, aún cuando detecte un defecto, lo convierte en algo impecable, si puedo decirlo así. No intenta fingir que un gusano es una flor o un ángel, sino que incorpora al gusano a algo superior. Sabe que el mundo no está lleno de gusanos, aún cuando vea un millón o mil millones de ellos. Tu ves un gusanito y dices: 'Mira, fijate que podrido está todo!'
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' Los más grandes maestros, los curadores auténticos, diría yo, siempre han insistido en que sólo pueden señalar el camino. Buda llegó hasta el extremo de decir: 'No creaís nada, independientemente de donde lo leaís o de quien os lo haya dicho, ni aún en el caso de que lo haya dicho yo, a no ser que coincida con vuestra propia razón y vuestro propio sentido común'. Los grandes no abren oficinas, ni cobran honorarios, ni pronuncian conferencias, ni escriben libros. La sabiduría es muda y la propaganda más eficaz en favor de la verdad es la fuerza del ejemplo personal... Los grandes son indiferentes, en el sentido más profundo. No te piden que creas, te electrizan con su conducta. Son los concienciadores. Lo que hagas de tu vida sólo te concierne a ti, parecen decir. En resumen, su único objetivo aqui en la tierra es inspirar. ¿Y que más podemos pedir a un ser humano?.'
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'No obstante, el camino de la vida, dondequiera que conduzca, va hacía la realización Devolver a un ser humano a la corriente de la vida significa no sólo infundirle confianza en si mismo, debe tener confianza en el proceso de la vida. Un hombre que tenga confianza en mismo debe tener confianza en los demás, confianza en la corrección y rectitud del universo. Cuando un hombre está anclado así, deja de preocuparse por la corrección de las cosas, por la conducta de sus semejantes, por lo bueno y lo malo, por la justicia y la injusticia. Si sus raices están en la corriente de la vida, flotará sobre la superficie como un loto y florecerá y dará fruto. Obtendrá su alimento de arriba y de abajo, hundirá sus raices cada vez más profundamente, sin temer las profundidades ni las alturas.
La vida que hay en él se manifestará en el creciemiento y el creciemiento es un proceso inacabable, eterno. No tendrá miedo a marchitarse porque el deterioro y la muerte son aprte del creciemiento. Como semilla comenzó y como semilla regresará. Los comienzos y los finales son sólo etapas del eterno proceso. El proceso lo es todo...el camino...el Tao.'


sábado, octubre 31, 2009

A veces, las palabras
se posan sobre las cosas
como una mariposa sobre una flor,
y las recubren de colores nuevos.
eres tú quien le da a la palabra
color, aroma, vida.
sábado, agosto 08, 2009
miércoles, agosto 05, 2009
lunes, agosto 03, 2009

domingo, agosto 02, 2009

" Mañana llegan a México unoa enviados de Madero a intentar que Serdan abandone su idea de la rebelión armada y se limite a combatir con la ley.
- No creo que logren nada-dijo Diego- ¿quien convence a ese montón de pasiones? Quiere ser héroe - y eso es muy peligroso - los héroes no traen con ellos sino dictaduras. Hay que ver en que se ha convertido ese gran héroe de la república que fue el general Díaz. ¿Me crees si te digo que tengo miedo? Una cosa es querer vivir en una sociedad digna de llamarse así, buscar justicia para otros como un modo de encontrarse con la propia justicia, y otra meterse en una guerra.
- Aseguran que será una guerra corta - dijo Milagros.
- No hay guerras cortas. Empezar una guerra es como rasgar una almohada de plumas."
('Mal de Amores' - Angeles Mastretta)
miércoles, julio 15, 2009

Caetano Veloso
sábado, julio 11, 2009

(Antoine de Saint-Exupéry)
“- Los hombres-dijo el zorro- tienen fusiles y cazan. Es muy molesto. También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
-No-dijo el principito- Busco amigos, ¿Qué significa ‘domesticar’?
- Es una cosa demasiada olvidada-dijo el zorro-Significa ‘crear lazos’.
-¿Crear lazos?
-Si-dijo el zorro-Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mi único en el mundo. Seré para ti único en el mundo…
- Empiezo a comprender-dijo el principito-Hay una flor…Creo que me ha domesticado…
-Es posible-dijo el zorro- ¡En la Tierra se ve toda clase de cosas…!
- ¡Oh! No es en la Tierra…-dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
- ¿Hay cazadores en ese planeta?
- No.
- ¡Es interesante eso! ¿Y gallinas?
- No.
- No hay nada perfecto- suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
-Mi vida es monótona. Cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero si me domesticaras, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mi el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan a nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo…
El zorro calló y miró largo tiempo al principito:
-¡Por favor…domestícame! – dijo.
-Bien lo quisiera-respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen las cosas que se domestican-dijo el zorro-Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
- ¿Qué hay que hacer?-dijo el principito.
-Hay que ser muy paciente-respondió el zorro-Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero cada día, podrás sentarte un poco más cerca…
Al día siguiente volvió el principito.
-Hubiese sido mejor venir a la misma hora-dijo el zorro- Si vienes por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a que hora preparar mi corazón…Los ritos son necesarios.
- ¿Qué es un rito?-dijo el principito.
-Es también algo demasiado olvidado-dijo el zorro-Es lo que hace que un día sea diferente a los otros días; una hora, de las otras horas. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves es, pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
- ¡Ah!.... -dijo el zorro- Voy a llorar.
-Tuya es la culpa-dijo el principito-No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara…
-Sí-dijo el zorro.
- ¡Pero vas a llorar! –dijo el principito.
-Si-dijo el zorro.
-Entonces no ganas nada.
-Gano-dijo el zorro-, por el color de trigo.
Luego agregó:
-Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderas que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.”
“-El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.”
“Lo que embellece al desierto-dijo el principito-es que esconde un pozo en cualquier parte…”
“En tu tierra-dijo el principito-los hombres cultivan cinco mil rosas en un mismo jardín…Y no encuentran lo que buscan…
-No lo encuentran…-respondí.
- Y sin embargo, lo que buscan podría encontrarse en una sola rosa o en un poco de agua…
-Seguramente-respondí.
Y el principito agregó:
-Pero los ojos están ciegos. Es necesario buscar con el corazón.”
Pensarte es tenerte
(Pedro Salinas / poeta español /1891-1951)
¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

(Antoine de Saint-Exupéry)
“De este modo, el principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, pronto dudó de ella. Había tomado en serio palabras sin importancia y se sentía muy desgraciado.
‘No debí haberla escuchado-me confió un día-; nunca hay que escuchar a las flores. Hay que mirarlas y aspirar su aroma. La mia perfumaba mi planeta, pero yo no podía gozar con ello. La historia de las garras que tanto me había fastidiado, debe haberme enternecido…’
Y me confió aún:
‘No supe comprender entonces. Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido jamás! Debí haber adivinado su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.’”
miércoles, junio 24, 2009

(Gaby - Agosto 2008)
Un deseo
signado
por la urgencia.
Aparecido, como
un terremoto viviente.
Aparecias
urgido de pieles,
con las manos inquietas
y un nerviosismo constante.
Con la urgencia
del deseo adolescente
pero sin su torpeza.
Aparecias de pronto
como con un infierno
que te escaldaba las entrañas.
Triste o contento
siempre
sediento.
Y para mi
que la calma,
la lentitud,
el tiempo robado,
al mundo vertiginoso,
son preciados tesoros,
tu presencia
era más una contrariedad
que una contradicción.
Y despertabas mi urgencia
para acomodarse a la tuya.
Me quedaba sin palabras
desconocida
paralizada
atravesada.
Apremiado, precipitado,
con un deseo impaciente,
con tus modos poco amables
y tu espíritu algo sombrío.
Llegabas a veces
inoportuno
incoherente
arrastrado en la marea
casi sin ningún sentido
con la fruición
de quien busca
gotas de agua en el desierto.
Nada era calmo entonces
ni tus besos,
ni tus manos peregrinas
metiéndose en mi cuerpo,
ni los abrazos,
ni tus palabras
que parecían salir a borbotones
como una explosión
que no medía
daños colaterales.
Y para mi,
que la lentitud
y el tiempo,
ese tiempo sin prisas
ese tiempo sin tiempo,
es el más preciado,
esa prisa
resultaba casi devastadora.
Y luego,
cuando partias,
todo
intentaba
inutilmente
retornar a su sitio
y el tiempo volver a su ritmo.
Te ibas
diluido
y en silencio.
Te ibas
inexacto
inoportuno
intentando gobernar
lo ingobernable.
Incomprensible
Tedioso a veces
escapando una y otra vez
de quien sabe que sombras
que precipicios.
Y en mi cama, sólo quedaban
vestigios de un incendio
que escaldaba
el alma
de manera inexplicable.








